TROFEO TOYOTA 2009


TRIUNFO INAPELABLE DE FRAN GONZALEZ EN EL TOYOTA DE OPTIMIST
FRAN GONZALEZ CON SEIS REGATAS GANADAS SOBRE SEIS DISPUTADAS GANADOR DEL TROFEO TOYOTA


Este fin de semana se disputó en Tenerife una nueva edición del tradicional Trofeo Toyota disputándose un total de seis pruebas, tres el sábado y tres el domingo, todas ellas se disputaron con buen viento, sobre los 14-15 nudos ya que a pesar de que el domingo amaneció en calma, luego entró del Noreste similar al de la jornada anterior.
Sin la oposición de Víctor Hernández, que se encontraba en Las Palmas con otros regatistas de la Clase Láser 4.7 seleccionado para disputar las pruebas para asistir a unas concentraciones en Santander, todo fue mas fácil para Fran, ya que este viento la va muy bien a su forma de navegar y a su peso, hasta el punto de ganó todas las pruebas -seis- celebradas.
Tras Fran González se clasificó Raúl Escuder del Náutico de Tenerife que en ocasiones se vio superado por Ainoa Gabancho (tercera) y por Alba Elejabeitia (cuarta).
La clase B fue pera los regatistas del Club de Vela Eolo César Díaz y África De Rojas.

Fuente: Fast is fun.org

ENTRENAMIENTO 470

CIDN La Palma
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SALVAMAR "CANOPUS"

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Simulacro de rescate con helicoptero 2009

III TORNEO PESCA DE ALTURA

Daniel Maestre pescó un Marlin Azul de 383 kilos con
una línea de 80 libras


El III Torneo de Pesca de Altura organizado por el Real Club Náutico de Santa Cruz de La Palma y Puerto Calero ha deparado una captura que, a la espera de la confirmación por parte de los jueces federados, podría ser récord internacional. Y es que en la segunda jornada del Torneo, el pescador Daniel Maestre, en el barco Pernidajo, patronado por José Calero, capturó un marlin azul de 383 kilos, con una línea de ochenta libras. El pescado medía más de cuatro metros de longitud..

Este III Torneo, que se consolida en Canarias como una cita obligatoria para los amantes de la pesca de altura, alcanzó una importante participación con un total de 55 deportistas en 14 barcos. En la primera jornada pescaron nueve petos, tres "El Gringo" y seis el "Pica Soca".
El presidente del Club Náutico de Santa Cruz de La Palma, José Jaubert, agradeció la colaboración de la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias en el patrocinio de en este torneo, junto con Puerto Calero S.A. que tiene una gran experiencia en este tipo de eventos deportivos. Colaboraron también en el Torneo de Pesca La Caixa, joyería Gmelch, Náutica el Chopo, Deportes Paulana, Francisco J. Martín Pérez Comercial, Transportes Mendoza y Cofradía de pescadores Nuestra Señora de las Nieves.
Fuente e imagenes:el apuron.com

"PAOLA"


PUERTO DE TAZACORTE 2009



Imagen:http://blog.seniorennet.be/puerto_de_tazacorte

XII REGATA SAN MIGUEL

CLUB NÁUTICO SAN BORONDÓN
XII REGATA “SAN MIGUEL”26/09/2009

El pasado sábado se celebró la última prueba de vela ligera del VI CAMPEONATO INSULAR DE VELA "SAN MIGUEL DE LA PALMA" organizado por el CLUB NÁUTICO SAN BORONDÓN. La escasa participación y la baja intensidad del viento son los puntos destacados de esta última jornada de regatas. El segundo puesto de la clasificación general que aún se hallaba en juego se decantó por la tripulación Francisco Santana/Adalberto Rodríguez ante las ausencias de varias tripulaciones en esta regata. Felicitamos desde aquí a los ganadores de esta regata y al mismo tiempo del Campeonato, la pareja: Amadeo Triana y Gloria Hernández por su brillante actuación en todas las pruebas, 5 primeros puestos y 1 segundo, así como por participar en todas ellas. Del mismo modo felicitar tambien al 2ª clasificado por su regularidad y asistencia a todas las pruebas.
CLASE 470
ESP-754 Amadeo Triana/Néstor Paz 12
ESP-1750 Francisco Santana/Adalberto Rguez. 23
ESP-797 Tito González/Rubén García 34
ESP-1740 Rosario Cosentino/Eduardo Araiza DNS
ESP-1754 Andrés Beijerbergen/Alejandro Ruíz DNS
ESP-459 Andrés Néstor Paz/Saro García DNS
ESP-001 Jesús A. Ramos/Rubén García DNS

CLASE LASER
ESP-147205 José Nicolás Pérez 1DNS
BEL-157021 José Juan González 2VI


CAMPEONATO INSULAR DE VELA “SAN MIGUEL DE LA PALMA”
CLUB NÁUTICO SAN BORONDÓNCLASIFICACIÓN PROVISIONAL26/09/2009


CLASES: 470
ESP-754 Amadeo Triana/Gloria Hernández 42
ESP-1754 Andrés Beijerbergen/Alejandro Ruíz 83
ESP-1750 Francisco Santana/Adalberto Rguez. 104
ESP-797 Tito González/Pedro M. Vicente 145
ESP-1740 Rosario Cosentino/Eduardo Arraiza 196
ESP-001 Jesús A. Ramos/Rubén C. García 217
ESP-459 Andrés Néstor Paz/Saro García 22

CLASE LASER
ESP-147205 José Nicolás Pérez 42
BEL-157021 José Juan González 7

CLASE CRUCERO
ATLANTIS III Gregorio Bienes 12
BLUE MOON Juan Padrón 23
LIBERTAD Manuel Melini 34
TAMBRÚ Gabriel Hernández 4
Fuente:Blog CN san Borondon

SALVAMAR "CANOPUS"


"SAN LUIS"

Código del buque 20548
Nombre del buque SAN LUIS
Matrícula TE-2
Folio 1282
Lista 3
Estado Alta definitiva
Puerto base 81200 sdanta Cruz de La Palma
Caladero-Pesca principal Canarias-artes menores
Fecha situación
Fecha entrada en servicio 21/07/1967
Arqueo TRB 3,84
Arqueo GT 2,06
Eslora total 7,27
Eslora PP 6
Código de POP 310
Situación GT Definitivo
Potencia 22cv
Material casco Poliester

CABILDO Y PESCA ELIMINAN ERIZOS DE LIMA DE LOS FONDOS MARINOS DE LA ISLA

El Cabildo y la Viceconsejería de Pesca del Gobierno de Canarias han organizado diferentes actividades para preservar los fondos marinos de la Isla de la amenaza del erizo del lima, una plaga responsable de los temidos blanquizales o eliminación de la cubierta de organismos que recubren los fondos rocosos, lo que conlleva una merma de la biodiversidad y productividad biológica.
Estos rizos de púas negras, perfectamente analizados por técnicos de la Reserva de la Biosfera, se han convertido en una seria amenaza para los ecosistemas marinos de La Palma, al localizarse cada vez a menor profundidad y más cerca de la costa. El aumento de su población se debe principalmente a la sobrepesca de sus depredadores naturales, como los gallos, tamboriles, pejeperros, samas, sargos, busios y estrellas, entre otros.
Las actividades para luchar contra los erizos de lima se llevarán a cabo, principalmente, en el litoral de Los Llanos de Aridane (Puerto Naos), Breña Baja (Los Cancajos) y San Andrés y Sauces (Charco Azul). En cada una de estas áreas se ha acotado una parcela de 50 metros, en la que un grupo de buceadores voluntarios pertenecientes a los diversos clubes y asociaciones de La Palma procederán a realizar un exhaustivo control poblacional de la citada especie, con el propósito de estudiar la recuperación del ecosistema de la zona delimitada con respecto a su entorno inmediato.
Estas acciones estarán acompañadas de un seguimiento científico que permita valorar resultados y optimizar el protocolo de actuación definido en el proyecto, además de una campaña sobre la problemática de la pérdida de la biodiversidad.

PUERTO DE TAZACORTE

VIDEO DEL MUELLE ANTIGUO DE TAZACORTE ENLACE

"EL MAR ES UNA COSA IMPONENTE"

Por Yuri Millares
Era verano y en el pueblo Tazacorte coincidieron quien escribe y Talio Noda, que contactó con un conocido pescador que vivía en Puerto de Tazacorte para preguntarle por sus vivencias, recuerdos y profesión. A la cita se presentó Ángel Martín Concepción sujetando la correa de su inseparable Chiquito, un perrillo que incluso le acompañaba a pescar: “Ya lleva cuatro años en el barco –decía aquel 1997–. Está la chalana a quinientos metros y se pone a ladrar, goliendo; y la ve venir y sabe que es la chalana. Tiene un olfato tremendo”. La chalana es ese bote minúsculo en el que los pescadores de las islas se acercan desde tierra, sea orilla o muelle, a su barco fondeado. “Yo pego a salir a las cinco y media y lo más tardar a las doce estoy en el muelle otra vez. El mar hoy es un paseo”, explicaba la duración de su jornada laboral los últimos años de su vida, en una profesión que aún así era dura, pero a él le parecía que lo era mucho menos que en sus tiempos de juventud: “He pasado bastantes malos ratos en el mar. No había motores, no era nada más que a remos y a vela”. Dormía en el interior de unos barcos de seis metros de eslora que sólo tenían el casco, “encima de las tablas”, eso sí, primero había que buscar “los abrigaderos* donde no hiciera la mar daño, porque por la parte norte tiene la mar muchos abrigaderos: pegados al risco y amarrados de tierra”.
Ropa tostada
En uno de esos abrigaderos, que conoce por el nombre de La Manga, recuerda llegar en una de tantas veces ya de madrugada, “que no se usaba ropa de agua cuando eso”, precisa, “y coger las camisas y las americanas y ponerlas con estacones de vara de tomates al calor de los fejes de vara: le mandaba uno un balde de gasolina y candela para toda la noche”. De este modo secaban la ropa empapada, aunque en aquella ocasión, de tanto fuego como tenía la hoguera, se chamuscó la ropa “y cuando se iba a poner uno la camisa se quedaba con las mangas solas”. No sería la primera vez, ni la última, que navegaría sin camisa, incluso lloviendo. Pero ni un resfriado cogía, asegura. “¡El cuerpo que esté adaptado a petróleo, a frío y a agua ni gripe le entra!”, respondía con sus entonces 72 años “y me vine a hacer un análisis hará cuatro meses, que yo recuerde”.
Igual que habla indistintamente de petróleo o de gasolina, también menciona al gasoil (como cuando tropezó dentro del barco a las cuatro de la mañana y se abrió una brecha en la cabeza, que taponó enrollándose una camisa untada de gasoil “para parar la sangre”), combustibles que en realidad son uno sólo y era el que movía el motor del barco, de 7,20 metros de eslora, que le había hecho un carpintero de ribera de Valle Gran Rey, en La Gomera, 23 años atrás.
Tropiezo grande
Motor tenía el barco en el que uno de sus hijos, con 16 años y que salió solo de pesca, desapareció el día de Navidad de 1984. Aquello fue, dice, “un tropiezo grande”. De inmediato salió a buscarlo. “Le pegué un faro a la batería y salí solo, por la noche, sin saberlo nadie. Me metí por la parte del norte y salí por Puntagorda para fuera. Malamente veía las luces. Cuando me aclaró el día estaba viendo los coches en El Hierro”, después de haber dado una vuelta completa por el norte de la isla e ir dirección al sureste. “¿Y ahora, para coger La Palma?”, se preguntó.
“Cuando salió el sol por Tenerife le eché la popa del barco al sol y vine derechito al faro de Fuencaliente”. Regresó a su isla cuando ya habían salido a buscarlo a él también. Su hijo no apareció hasta 29 días después, en muy mal estado pero vivo, a 595 millas al poniente. “Seis días más y había embarrancado en las Antillas Holandesas. Sin comer nada. Se bebió el agua dulce del tanque del motor, cuatro litros. Estaba enrollado en una colchoneta, metido en la sombra. No le daba el sol y por eso escapó”. Lo rescató un buque congelador soviético “y gracias que tenía doctora y todo y lo atendieron bien”. Estuvo en “el barco ruso siete días con siete noches para traerlo a Las Palmas, sin conocer a nadie”. Ángel reflexiona un momento y añade: “El mar aquí es una cosa imponente”.
Papas y pescado, guisados con agua de mar
Los barquillos en los que navegó Ángel Martín Concepción, siempre costeando la isla de La Palma desde su base en Puerto de Tazacorte, apenas tenían una eslora de entre 5,75 y 7,20 metros. Los últimos años, con embarcaciones dotadas de potentes motores, la jornada de trabajo era para él “un paseo” que duraba desde las cinco y media de la mañana hasta el mediodía, cuando regresaba al muelle. En épocas anteriores, sobre todo si iba a vela y remo, salía a la mar sin saber con mucha precisión la hora (y el día) de la vuelta. “Llevábamos un caldero y donde quiera que llegábamos escamábamos el pescado y a guisar pescado con agua salada. Muchas veces. Y las papas y todo, con agua salada”.
Para poder cocinar e ingerir esas comidas dice que ponían “el barco arrimado al risco, juntábamos leña (pedazos de retama seca y de estacones)”. Y por la mañana nada de café, que “no había; el porrón de agua era el café cuando estaba uno fuera de casa. ¡Cuántas veces bajaba uno los témpanos de carne salada con gofio amasado! Luego estábamos toda la noche que hasta agua salada bebía uno, porque se quedaba uno sin agua [dulce, del porrón]. Por aquí hay un abrigadero, La Manga, en el que hay un pozo de agua. No es dulce, sino media salobre, pero se bebe. ¡Cuántas veces iba yo a buscar agua allí!”.
La tinta que quema
La mejor época para pescar por la costa de Tazacorte “es a fines de mayo”, señala, porque llegan las potas “y es cuando más pescados se cogen: porque con la pota coges la chopa, el medregal, la sama; entra todo. El peje que no le coma pota no come nada”. El único pero que le pone a la pota “es que larga mucha tinta”. Precisamente, la noche anterior a la entrevista con este pescador, sus hijos han salido a pescar potas. “La que es buena es la grande, que le dicen aquí la pota de ley. Esa sí, porque es medio amargona”, lo que implica que también “tiene la tinta más fuerte: usted echa un tambor* para morenas con dos potas de esas y la morena que coma pota, si la deja de hoy para mañana tiene que botar la morena, porque la quema toda por la barriga”.
Antes de seguir hablando de la morena que come pota, precisa que este cefalópodo tiene una tinta tan fuerte “que cuando escupe deja toda la mar negra y pica en la mano que da miedo”. Y ya sigue con la morena, especie de la que el día anterior “cogimos y por la mediodía tuvimos que abrirlas enseguida y aprepararlas, porque si las dejamos para por la tarde ya no sirven. La tinta las quema. Aquí ha habido muchos que la han comido asada con tinta y todo y han estado con diarrea hasta tres y cuatro días”.
Cigarrones al anzuelo
Pero no sólo de potas se ha servido Ángel como carnada para su pesca. “Aquí el mar tiene mucha trampa y mucha clase de carnada. Y uno echa lo que trinca. Yo he cogido años cuando los cigarrones aboyados*, que parecen camarones: me acuerdo de ir poniéndolos en los anzuelos y coger cabrillas. Que yo llegué a ver aquí tongas de cigarrones de hasta cuatro metros, uno encima del otro. Nos daban las cacharras* de gasolina para ir a pegarles fuego. A la isla la dejó toda cepillada: eso es por bandadas y recuerdo un año que donde se posaban dejaban el palo limpio. Con la gasolina le echabas candela y no quedaba ni Rita”.
Dejando a un lado circunstancias excepcionales como la anterior, la carnada más habitual aparte de la citada pota, eran calamares, y también caballas. Con caballa, por ejemplo, se cogen las albacoras que “son pejes de cien kilos y donde ves que va le vas botando caballa y sale a la caballa viva. Y a la carnada muerta: tú paras el barco, picas la caballa en trozos, menudita, y vienen a por los ciscallos* y las ve uno hasta comer encima del agua”.
Brazos agotados
Ángel no usaba carrete, sino su propia mano para sujetar la liña y eso incluía a las enormes albacoras. “El verano pasado salí un lunes solo. Tenía la nasa echada y tenía caballa y tiré unos ciscallos y vi tres. Eché la liña y clavo uno. Se llevó para abajo como cincuenta metros sin tocarle la liña, porque quema la mano, y se llevó el anzuelo. Volví a preparar otro. Estuve con ella lo menos una hora, yo solo y el perro [Chiquito]. La traje arriba y la embarqué y después volví a coger otra y así cogí tres. A la más grande le pegué unas ocho o nueve veces en la banda ya muerta y le metí la mano por los ojos para poderla embarcar cuando el barco bajara un poco. Y fue tanto lo que le pegué (que la iba a amarrar para traerla, porque no podía embarcarla) que resbalé, caí encima de las otras dos que estaban en el barco y la tercera me cayó encima. Venía a tierra y ni podía mover los brazos”.
Fuente: Pellagofio.com

"GRINGO"



DARSENA PESQUERA "EL MUELLITO" 2009


EL NAUFRAGIO DEL JACOB VEROLME

El barco era propiedad de la holandesa Cisterna Ore-Maatschappij NV, Rotterdam, y fue gestionado por la Real Holanda Lloyd NV, de Amsterdam, tenía un tonelaje bruto de 18.734 toneladas, 193,25 metros de eslora y estaba en ruta desde Brasil a IJmuiden (Holanda) con una carga de mineral de hierro de aproximadamente 25.200 ton.
De propulsión constaba de una planta de turbina de vapor con una capacidad de 14.750 cv.
Fue el 21 de enero de 1967 alrededor de las 09.20 hora local cuando se produjo una gran explosión en un primer plano a la altura de los tanques 1 y 2 en el lado de babor.
El buque se encontraba en una posición 27º.06 minutos de latitud norte y 20º.08 minuto de longitud W a unas 120 millas al oeste de Palma en las Islas Canarias.
Un ruido sordo acompañado de un gran destello de luz y nubes de humo negro, la cubierta quedo como una lata de sardinas arrancada.
Por un enorme agujero en forma de V de unos 4 metros entraba el agua del mar.
Se pararon las maquinas y se activo la señal de alarma.
El capitán en el puente ya había comprobado que el buque no se podía salvar y dio órdenes para enviar la señal de socorro SOS y " "Abandonen el barco”.
Los cuatro botes salvavidas se pusieron en marcha.
En un bote sólo dos tripulantes 10 maletas y objetos personales. El resto de la tripulación se dividido entre los otros tres barcos.
El barco se hunde cada vez más. Entonces, finalmente alrededor de las 11.30 horas, el barco escora 30 grados a babor, la fuerza del viento 4-5 con altura de las olas de hasta 3-4 metros, una hora y media más tarde, a eso de las 11.00 horas, con el rugido atronador de un trueno la nave vuelca con la quilla para arriba como una ballena gigante flotando.
A las 14.15 horas un avión de la Armada de EE.UU., con base en las Azores, los sobrevoló y dejó caer un walkie-talkie sobre los náufragos.
A las 14.30 el trasatlántico polaco Batory apareció en el horizonte.
El 23 de enero de 1967 a 03.30 horas los sobrevivientes fueron desembarcados en la isla de la Palma.
Las autoridades portuarias y el personal de la casa consignataria Juan Cabrera Martín acudieron a bordo, así como los doctores Amilcar Morera Bravo y Toledo Trujillo y miembros de la Cruz Roja, ya que uno de los tripulantes tuvo que ser ingresado en el Hospital de Dolores, y el desembarco se produjo en la lancha del practico del puerto José Amaro Carrillo.
Los tripulantes del Jacob Verolme se alojaron en el Hotel Mayantigo y las residencias Dux y Bahia ,sufragaron todos sus gastos de estancia con un donativo que recibieron de los pasajeros del Transatlántico Batory.
El marinero herido, Johan Hollema, de 27 años fue ingresado en el Hospital de Dolores e intervenido por los doctores Amilcar Morera Bravo y Francisco Vega Monroy, así como el practicante Manuel Galván Martín.
Presentaba quemaduras de segundo grado en tórax y cara ,así como heridas traumaticas en el oído derecho. (Imagen Dr. Amilcar Morera Bravo)
Según declararon los tripulantes del Jacob Verolme, la explosión se produjo cuando uno de sus compañeros -que desapareció en el siniestro- soldaba una válvula en cubierta, lo que produjo una voladura en la parte de proa.
El remolcador de salvamento seafalke, con base en Las Palmas, acudio al lugar del siniestro con la intención de remolcar el barco al puerto canario, pero tuvo que picar el remolque horas después al comprobar que amenazaba con hundirse.

Para ver video de la botadura del Jacob Verolme ENLACE
Para ver la noticia en el periodico ABC ENLACE
Para ver la noticia el el periodico La Vanguardia ENLACE

NAUFRAGIOS DEL SIGLO XIX

En la noche del 31 de enero de 1832, la fragata inglesa Eclipse, al mando del capitán Davis, en viaje de Londres al Cabo de Buena Esperanza con un cargamento de objetos y efectos de valor, encalló en la costa de Garafía, en el lugar conocido como Fajana Grande, a causa de la espesa niebla que le impidió ver tierra.
A pesar de los arrecifes y escarpes que existen en aquella costa, sólo pereció una persona, por haberse arrojado al agua precipitadamente.
El 11 de noviembre de 1863 arribó al puerto palmero el transporte de guerra español General Álava, con fuego en una de las carboneras. Como el incendio no remitía, el comandante Pita da Veiga, después de escuchar a la junta de oficiales y maquinistas, en la madrugada del día siguiente decidió el desembarco de las tropas que iban a bordo y la varada del buque en la playa de Bajamar, para intentar su rescate.
Pero se levantó mal tiempo y la popa quedó anegada por el agua.
El día 13, el aspecto que ofrecía el barco era desolador: la fuerza de la marejada había partido el buque en dos y su aparejo, velamen y chimenea, eran un amasijo de hierros, cabos y palos.
El 8 de marzo de 1895, la balandra María Luisa, al mando del capitán Luciano Rodríguez Silva, vecino de la capital palmera, y con un cargamento de sal, salió de Cádiz en dirección a Santa Cruz de La Palma.
A los pocos días de viaje se vieron sorprendidos por un fuerte temporal, viéndose obligados a abandonar el barco y desembarcaron en las costas de Larache, sin que se lamentara pérdida de vida alguna.
En noviembre de 1898 la goleta inglesa de tres palos Barbadian naufragó en las proximidades de la playa de Los Lázaros, en la costa de Fuencaliente.
A bordo llevaba un cargamento de sal, que había cargado en Trápani (Italia) y se dirigía a Gloucester, en EE.UU.
El 29 de noviembre de 1898, el histórico velero La Verdad, cargado de cajas y garrafones de aguardiente y bajo el mando del capitán Miguel Sosvilla, zarpó de La Habana con destino a Santa Cruz de La Palma.
El día 12 de enero de 1899 siguiente, a plena luz del día y cuando navegaba en la derrota de las Bermudas, el buque tocó fondo y quedó varado sobre un bajo.
La tripulación pudo alcanzar tierra sin novedad, pero el barco se perdió por completo.